Una vida dedicada al fútbol, de eso no hay dudas. Y así es como juega Matías Kranevitter, aquel pibe surgido en las categorías infantiles de San Martín de Tucumán, su provincia natal, y formado en las inferiores de River. Con sólo 14 años y esa dedicación caracterísica en él, el mediocampista se mudó con destino a Buenos Aires para jugar en el grande de Núñez, claro. Arrancó en la octava y fue escalando divisiones, así como también forjando una tenacidad inquebrantable.
Corría el 2012, en tanto, para que Matías diera el salto. Y fue por duplicado, ya que, primero, disputó la Copa Libertadores Sub 20, en la que el Millo fue campeón, y luego debutó en la elite del fútbol argentino frente a Lanús. Obra de Gustavo Zapata, interino hasta que llegara Ramón Díaz, la que sacó a relucir la joyita canterana por primera vez. De allí en adelante, camino de éxitos para el crack de River: la continuidad le llegó de la mano de Ramón, que lo hacía alternar con Leonardo Ponzio y Cristian Ledesma, junto a quienes levantó el trofeo del Torneo Final 2014 y la Copa Campeonato. Poco tiempo después, y dejando atrás una lesión que lo tuvo a maltraer, Kranevitter se transformó en pieza fundamental del equipo de Gallardo, con el que fue campeón de la Copa Sudamericana (2014), Recopa Sudamericana (2015), Libertadores (2015) y Suruga Bank (2015).
Sí, el número 5 puede jactarse de ser multicampeón internacional con 22 años. Como si fuera poco, el Atlético de Madrid lo contrató para la próxima temporada. River lo disfrutará hasta diciembre. ¿Y la Selección? Ya puede disfrutarlo. O, mejor dicho, ya lo disfrutó en sus juveniles, pero ese es un capítulo aparte...
Es que el tucumano ha vestido la Celeste y Blanca en tres partidos, durante el Sudamericano Sub 20 de 2013, disputado en Argentina. Allí, el resultado no fue festivo para la Albiceleste, ya que quedó eliminada en primera ronda tras obtener 4 unidades en misma cantidad de encuentros jugados.
Ahora bien, una vez conocido el pasado de este talentoso volante central, se hace más fácil proyectar su futuro. Y el fútbol, como suele decirse, le da su revancha con la camiseta de la Selección Argentina. Esta vez, Matías saltará al campo junto a Messi y compañía, de la mano del Tata. ¡Bienvenido, Kranevitter!